viernes, 8 de abril de 2011

En la trastienda de mi cabeza

Últimamente sé que tengo bastante abandonado mi blog, twitter y ya no digamos facebook por lo que para las personas con las que no mantego un contacto diario estoy "desaparecido".

Que no cunda el pánico porque no hay ninguna tragedia que lamentar. Ya comentaba en mi última entrada el poco tiempo de que disponía. Desde entonces hasta ahora ha ido menguando aún más si cabe .

Aprovecho unas horas "tranquilas" que tengo hoy para que mis dedos vuelen sobre el teclado y poder dejar escapar asuntos y ideas guardados en la trastienda de mi cabeza.


EDITORIAL ALPINA


Hace unas semanas la Editorial Alpina publicó una edición nueva del mapa de los Valles de Hecho y Ansó con una foto mía en su portada. Lamentablemente aún no he recibido el mapa por lo que sólo os puedo mostrar la imagen a tamaño mini del mismo que figura en la web de Alpina. La foto en cuestión sí os la puedo mostrar a tamaño más grande.

Algunos de los lectores de este blog la recordarán porque fue tomada en el pasado taller de fotografía otoñal mientras mostraba como utilizar el filtro degradado neutro a un grupo de asistentes.

Recuerdo que fue la mañana del primer día y nos levantamos con la ilusión de ver las primeras luces incidiendo sobre la montaña. El sitio lo tenía prefijado porque ya conocía su potencial de unos años atrás. El tiempo no quiso cooperar para hacer realidad aquella foto que todos teníamos en la cabeza y esas luces anaranjadas jamas se dejaron ver.

Canon EOS 5D Mark II, EF24-105mm f/4L IS USM,
degradado Neutro -2 Hard, polarizador, trípode
3s, f/16, ISO 100

Pero como buenos fotografos que eramos nos adaptamos a la condiciones que la Madre Naturaleza nos ofreció y jugando con las nubes bajas que iban y venían y el colorido otoñal que se mostraba en su apogéo fuimos capaces de conseguir tomas nuevas que no contabamos cuando aún de noche salíamos por la puerta del hotel.


SOBRE PODCASTS Y CREATIVIDAD


Hace ya medio año que cambié de emplazamiento en el trabajo, misma empresa pero distinta dirección. Las horas de ir y venir que hasta hace un tiempo podía aprovechar para escribir, leer o simplemente meditar en el autobus que todos los días cogía ha sido sutituido por el coche. ¿Cómo aprovechar esa hora diaria que todos los días paso en mi habitáculo sobre ruedas? me preguntaba. Las nuevas tecnologías nos permiten ahora escuchar lo que otros quieren contar sobre una infinidad de temas cuándo y dónde queramos. Me estoy en refiriendo en concreto a los podcasts.

¿Qué mejor lugar que el coche para escucharlos y absorberlos con atención? Sobre fotografía no conozco nada en español que me llame la atención. En inglés destaco por encima de todos los de Brooks Jensen, del que ya os he hablado en alguna ocasión. Para quien no los conozca estos podcasts, de duración 3-5 minutos, son una mezcla de narración, filosofía, y exploración de la vida creativa entorno a la fotografía.

Dice en su web:

"Más allá de las cámaras y el equipo, más allá de la película y la química, más allá de píxeles y la tecnología se encuentran los misterios de la vida creativa compartida por aquellos que se esfuerzan por comunicarse y expresarse con claridad - los fotógrafos de arte, fotógrafos comerciales, aficionados y profesionales."

Podéis encontrar más detalles en su página web y suscribiros a través del siguiente enlace de iTunes.

Fuera del mundo de la fotografía me dejo atrapar por el del programa "Redes" de Eduardo Punset (Aquí un enlace de iTunes por si queréis suscribiros). Aunque realmente son vídeos no resulta problematico escucharlos sin ver la imagen.

Recientemente se ha emitido y ya está disponible el capitulo 89 sobre "Los secretos de la Creatividad". En su web lo podeis ver y hasta leer.

Como fotógrafos estoy seguro que lo disfrutaréis tanto como yo porque todo lo que se comenta aplica al 100% a la fotografía.

Dos extractos servirán para abrir boca (en palabras Ken Robinson, experto en desarrollo de la creatividad):

"Para estar en tu elemento, tiene que encantarte lo que haces; la clave es la pasión. Si algo te encanta, si algo te apasiona y encima se te da bien, como decía Confucio, nunca vuelves a trabajar porque vives la vida que te corresponde vivir. Te conviertes en tu yo más auténtico. Para mí, éste es el quid de la cuestión. Sabes que estás en tu elemento cuando se te altera el sentido del tiempo."

"Una parte de ser creativo tiene que ver con lanzar hipótesis, probar cosas, hacer bocetos, explorar posibilidades… pero la segunda parte consiste en ser crítico, hacer juicios sobre los resultados y plantearse: «y bien, ¿funciona? ¿Es lo que buscaba?»."


ÚLTIMAS FOTOS


Más bien debería decir "última foto" porque si algo tiene la culpa de mi falta de asiduidad en el mundo digital son las pocas fotografías que hago de un tiempo a esta parte.

La útima la hice una tarde de un viernes hace unas pocas semanas aprovechando una ventana de buen tiempo justamente después de unas nevadas recientes (me atravería a asegurar que las últimas de este año).

Canon EOS 5D Mark II, EF24-105mm f/4L IS USM,
degradado Neutro Inverso -3, polarizador, trípode
0,7s, f/19, ISO100

La foto no tiene mucho misterio pero es una muestra típica del concepto de previsualización, o visualización, como algunos fotógrafos prefieren llamar, que ya comentaba Galen Rowell.

Al darse condiciones de cielos despejados mi idea era fotografiar la Cuerda Larga con esas luces cálidas típicas de las últimas horas del día. Eso lo tenía claro, el encuadre no tanto. Tenerlo hubiera sido afinar mucho y restringirme opciones.

Por el camino me encontré la escena de la foto. Presentaba una distribución de los árboles que me resultaba armónica, vamos agradable, pero las luces aún eran algo duras. Me imaginaba sin mucho problema cómo podría quedar poco antes de la puesta de sol. La sierra del fondo (la Cuerda Larga) con tonalidades anaranjadas y la nieve a la sombra reflejando las tonalidades azuladas del cielo. Jugar con colores complementarios siempre es un plus en fotografía.

Pasada una hora sin encontrar algo que superase en espectativas las escena anterior volví sobre mism pasos dispuesto a realizar la foto en las condiciones que había imaginado.

En cuando a la composición la clave estaba en no solapar los árboles en diferentes planos y no utilizar una focal muy corta que minimizase en exceso la sierra del fondo.

El procesado en esta ocasión ha sido clave para sacar texturas y volumen en la nieve, que en el RAW aparecía muy plana. Esencial para esto ha sido utilizar las máscaras de luminosidad de Tony Kuyper.

Aquí tenéis una muestra del RAW únicamente con el procesado de Lightroom para que comparéis lo que os comento de la nieve. La información de volumen estaba ahí, yo no me la he inventado, soló había que sacarla a relucir. El kid de todo ello no está tanto en la técnica a utilizar como en darse cuenta de que la foto necesita ese volumen y de que la información está allí.

Archivo RAW procesado con Lightroom

Como véis lo que he conseguido con PS no es posible sólo con Lightroom. Ambas son herramientas complementarias y no excluyentes. Donde acaba una empieza la otra.


NUEVA EDICIÓN DEL CURSO DE PHOTOSHOP PARA FOTOGRAFÍA DE PAISAJE

Aquellos que ya han asistido a mis talleres sabran de que estoy hablando cuando he mencionado las máscaras de luminosidad de Tony Kuyper, los que no estáis de suerte porque el próximo 4 y 5 de junio volveré a impartir el Curso de Photoshop para Fotografía de Paisaje donde a través de mucha prácticas y ejemplos saldréis dominando el mundo de las capas y máscaras (esto el 80% del procesado de fotografías) en PS.



Y hasta aquí todo lo que tenía que contaros. Espero que le saquéis provecho.

Estaré encantado de recibir dudas, preguntas, sugerencias y comentarios vuestros...;)



martes, 22 de febrero de 2011

Apariencia o realidad

Relata Fernando Puche en su último escrito en DSLR Magazine la opinión que algunas de sus imágenes suscita entre quienes las contemplan. Quienes seguimos el trabajo de Fernando sabemos que utiliza película y que ha estado utilizando de un tiempo a esta parte técnicas superponiendo imágenes junto con las ya más tradicionales largas exposiciones, entre otras. Pero a pesar de todo ello la opinión de quienes han contemplado sus últimos trabajos -comenta él- es la de que están retocadas con Photoshop.

Al leerlo me ha venido a la cabeza una conversación con integrantes del pasado curso de Photoshop que impartí este pasado fin de semana. Recuerdo que comenté que lo que hay que tratar de conseguir al retocar una foto no es tanto que la foto quede realista, es decir, fiel reflejo de lo que vimos, como que parezca realista, aunque se aleje de lo que observamos y que sólo nosotros conocemos. Y ojo aquí, no me estoy refiriendo al corta y pega de trozos de imágenes para recrear un momento inexistente. Me estoy refiriendo a que, por una parte, cuando procesamos una imagen es muy fácil excederse en las modificaciones que programas como Photoshop nos ponen al alcance del ratón y debemos tener la suficiente sensibiliad artística para darnos cuenta de que nos estamos pasando de la raya obteniendo una imagen de apariencia totalmente irreal. Por otro lado, como artistas no debemos obsesionarnos con obtener un resultado de apariencia idéntica a lo que contemplamos, porque para empezar ni si quiera nos acordamos.

Lo que comenta Fernando Puche al principio de este escrito no hace más que corroborar y extender mi impresión sobre la apariencia de las fotográfias: lo importante para el publico, en los tiempo que vivimos, no es tanto que algo sea real como que lo parezca. En muchas ocasiones "vende" más una foto realizada a mediodía en horas que el común de los mortales reconoce que una tomada en horas intempestivas bajo condiciones de luz inusuales.

viernes, 11 de febrero de 2011

A la vuelta del taller de fotografia invernal en Guadarrama

Este próximo fin de semana hará tres semanas ya que tuvo lugar el taller de fotografía invernal en la Sierra de Guadarrama. Las altas temperaturas y lluvias de semanas anteriores habían tirado al traste cualquier posibilidad de encontrar nieve exceptuando en las altas cumbres. A pesar de que el anticiclón se resistió a marcharse ese fin de semana la fortuna no nos abandonó del todo y la entrada de una bolsa de aire frio unos días antes desplomó las temperaturas 10ºC lo que trajo heladas importantes que fueron la delicia de las cámaras de los asistentes.

¿Qué mejor lugar que un riachuelo de montaña plagado de innumerables formas heladas donde dejar volar la imaginación para poner en práctica nuestras dotes de composición?

© Ismael Lozano
- Hoja y hielo, dos contrapuntos muy efectivos -

© Elena Cabrera
- Buscando repeticiones y formas geometricas en la naturaleza -

Después de pasar toda la mañana fotografiando el bello espectáculo helado y tomar un tente en pie con los agradables rayos de sol del mediodía nos dirigimos al puerto de Navacerrada con el objetivo de fotografiar la puesta de sol.

La falta de nieve me hizo plantear al grupo la posibilidad de subir hasta la Bola del Mundo. Allí con toda seguridad tendríamos nieve además de la oportunidad de fotografiar de cara y de espaldas al sol. La nieve, más allá de su capacidad para transformar un paisaje anodino en algo singular y único, puede cambiar de color reflejando las tonalidades frías del cielo y las mil y una combinaciones cálidas con las que va cambiando el sol como ningún otro elemento de la naturaleza.

Tras llegar al punto del recorrido propuesto en el programa del taller y ver que la nieve brillaba por su ausencia tomamos la decisión firme de subir en busca del preciado elemento.

Una vez arriba y a medida que el astro rey descendía la temperatura se desplomaba por debajo de los -15ºC. No todos aguantaron pero los que sí lo hicieron se llevaron el recuerdo imborrable y siempre gratificante de un atardecer de invierno en la montaña.

© Luis Molina
- Fotografiando perspectivas areas -


© Jose Manuel González
- De espaldas al sol y jugando con las diferentes tonalidades que refleja la nieve -



© Enrique F. Ferrá
- José Manuel inmortalizando Peñalara en los últimos minutos de la tarde -

miércoles, 9 de febrero de 2011

Testigos del Firmamento


Últimamente el tiempo que dedico a hacer fotos es mínimo. El trabajo, la familia y la preparación de talleres y cursos de fotografía me mantienen más ocupado de lo que desearía. Recientemente con motivo de impartir un taller sobre técnicas de procesado con Photoshop y Lightroom tuve ocasión de volver a visitar la zona de Cabo de Gata. Hacía cuatro años que no pisaba aquellas tierras y a pesar de lo poco que da de sí un fin de semana, más si se tiene en cuenta que la mayor parte del tiempo lo pasé encerrado entre cuatro paredes, me volví a Madrid imbuido de la serenidad, paz y ausencia de estrés que parece reinar entre sus gentes.

Sabía que iba a disponer de pocas oportunidades para sacar alguna foto, pero a pesar de todo me llevé el equipo. Hubiera sido imperdonable no hacerlo.

No me equivoqué, la única ventana de tiempo de la que dispuse fue la noche del sábado. Daba la coincidencia de que había ausencia total de nubes y luna nueva. La foto ya empezaba a gestarse en mi cabeza...

Para cerciorarme de las posibilidades nocturnas que podía ofrecerme el lugar consulté con el programa Stellarium (disponible para PC, iPhone y iPad) la situación de la Vía Láctea para las horas que podía escaparme. Su orientación al sur prácticamente coincidía con el archi-fotografiado Arrecife de las Sirenas. El lugar, el motivo y las condiciones meteorológicas confluían y no había que dejar pasar la oportunidad.

Pero las condiciones realmente no eran tan ideales como en principio parecían. Lo de positivo que tiene la fotografía nocturna lo tiene de negativo si uno no se sabe o no puede prepararse ante ello. Me estoy refiriendo a la ausencia total de luz y a las dificultades que esto entraña.

Si queremos tener unas mínimas posibilidades de éxito con nuestras fotos lo que nunca habría que hacer es llegar por primera vez al sitio a fotografiar en plena noche. Visitar la zona unas horas antes cuando aún hay luz nos permitirá estudiar encuadres y por tanto elegir el mejor además de fijar el punto del enfoque maximizando la profundidad de campo para que motivos en primer plano y estrellas salgan todos enfocados.

En mi caso, como no podía ser de otra manera, me planté en el lugar elegido poco antes de las once de la noche y como única fuente luz la de mi frontal, si exceptuamos claro está la del faro, que por su continuo giro de poco sirve para saber donde pisa uno.

Así pues no había comenzado a sacar el equipo y ya se me había planteado el primer problema. ¿Cómo encuadrar lo que quieres cuando lo que tienes frente a ti es el negro más absoluto sólo moteado por las estrellas cuando subía la mirada al cielo? Ante mí, a menos de cien metros, se levantaban las fotogénicas rocas del Arrecife de las Sirenas, elementos claves en el encuadre que buscaba, pero yo sólo las veía en mi imaginación.

Pero este no era el único problema. Para sacar detalles en las rocas del arrecife sabía que lo más adecuado era utilizar valores entorno a 30” f/2 a ISO1600. Bien, la máxima apertura de mi gran angular era f/4, dos pasos menos luminoso! Subir el ISO era tema prohibido por el ruido y alargar la exposición significaba que las estrellas dejaban de ser puntos.

El tercer problema era cómo enfocar. El puntero laser que llevaba, que en otras ocasiones funciona a la perfección para esta tarea, sabía que no tenía potencia suficiente para llegar a las rocas así que ni lo saqué de la mochila.

Ante tales dificultades se me había quitado de la cabeza buscar una composición poco vista y original. Con sacar una foto técnicamente correcta me daba por satisfecho. Con estos tres problemas por delante el reto estaba servido. ¿Cómo los solucioné? A continuación la respuesta.

Para el problema del encuadre no tuve otra opción que partir de una toma aleatoria orientada hacia el sur y haciendo fotos fui corrigiendo hasta dar con la disposición de elementos deseada. Después de varias tomas logré dar con la composición deseada. Una de las cosas que me dio más problemas y no terminé de cuadrar in situ, a pesar de tener el nivel de burbuja, fue la inclinación del horizonte que se veía acusada con la distorsión que introducía el objetivo a 17mm. Lo hice lo mejor que pude y el ajuste fino lo dejé para casa.

Para el segundo problema no vi más opción que hacer dos exposiciones que luego en tiempo de post-proceso fusionaría, una para las estrellas, forzando un poco la exposición, de 40” f/4 ISO 3200 y otra para las rocas de 6min f/4 ISO 800. Así lo hice bajo la suposición de que el ruido en la zona de estrellas no sería tan crítico como en la zona de rocas, además de que sería más fácilmente tratable con resultados dignos. El único detalle a pulir en la fusión de imágenes eran los rastros de estrellas de la segunda toma pero supuse que serían fácilmente eliminables como de hecho así fue.

Para el tema del enfoque la solución que se me ocurrió fue de lo más rudimentaria y no dudo que haya métodos más efectivos en estas situaciones. Fijé directamente el enfoque en manual a infinito. Hice un par de fotos de prueba y vi que en el LCD al 100% las rocas aparecían razonablemente enfocadas.

Ya en casa después de procesar ambas tomas siguiendo ni más ni menos que las mismas pautas que días antes había tratado de comunicar a los asistentes del taller acabé por obtener la fotografía que acompaña la entrada de hoy.

Para quien quiera intentar volver a fotografiar la Vía Láctea desde esta ubicación la próxima fecha en la que estará visible hacia el sur coincidiendo con luna nueva será el 1 de julio. El aspecto que ofrecerá será mucho más patente y de una belleza estética superior como atestigua la siguiente captura de Stellarium pero en este caso la Vía Lactea tendrá una orientación distinta por lo que habrá que currarse una nueva composición.

Dedico este post a los integrantes del taller y en especial a Manuma por el esfuerzo que realizó para que el taller fuese realidad. Nadie como él ha retratado el entorno de Cabo de Gata de forma tan original. Después de observar su trabajo resulta casi imposible dar con algún encuadre que él ya no tenga su archivo.

martes, 11 de enero de 2011

Taller de fotografía de paisaje costero


Ya está abierto el plazo de inscripciones para el próximo taller de fotografía de paisaje que impartiré el último fin de semana de abril en Cantabria.

El lugar elegido es la Costa Quebrada. Ya posteé hace algo más de un año mi experiencia al visitar este magnífico enclave natural. En poco más de 5km de costa se tiene acceso a una variedad paisajística sin igual lo que lo hace ideal para pasar un fin de semana en compañía de otros fotógrafos que quieran profundizar en las técnicas de fotografía de paisaje.

Si estás interesado no lo dejes para el último momento ya que las plazas se ocupan con rapidez.

Información sobre el programa de actividades: AQUÍ
Acceso directo a la página de inscripción: AQUÍ

lunes, 3 de enero de 2011

Calendario 2011: Año Internacional de los Bosques


Con motivo de la declaración del 2011 como Año Internacional de los Bosques la compañía de seguros RGA del Grupo Caja Rural ha lanzado una edición especial muy cuidada de un calendario de mesa y uno de pared (43x33cm) con los bosques españoles como protagonistas.

He tenido el honor de que una foto mía aparezca junto con la de otros destacados fotógrafos de naturaleza españoles, conocidos en algunos casos y amigos en otros. Diego López, Saúl Santos, Guillermo Fdez. Corroto, Juan A. Pavón, Joan Guillamat, Javier Alonso y Jep Flaqué son algunos de los fotógrafos que han participado en este bello calendario.

viernes, 31 de diciembre de 2010

Las mejores del 2010


En este ultimo día del año ya puedo presentaros las que a mi juicio son las fotos más destacadas de las que he tomado durante el 2010.

No voy a detenerme en cada una de ellas porque ya he contado sus pormenores a lo largo de los diferentes posts que he ido publicando.

Si del año pasado decía que había sido escaso en fotos, este año lo ha sido aún más, no obstante las experiencias han sido igual o más enriquecedoras.

¿Qué nos deparará el año 2011? Permaneced atentos...

Nota: a la hora de realizar este collage he descubierto que el lightroom 3 resulta ideal.